Durante los últimos años, el concepto de ‘wearables’ cada vez se escucha más. Pero, ¿qué es un wearable? Traducido como “llevable” o “ponible” –en el sentido de algo que te puedes poner, algo con lo que te puedes vestir– los wearables son aquellos dispositivos electrónicos que llevas encima, principalmente de manera integrada en el vestuario. La oferta de estos aparatos es cada día mayor, y sus usos cada vez más diversos. En AHORA Blog hacemos una pequeña recolección de los wearables que más nos llaman la atención. ¿Creeis que no estamos tan lejos del ciborg?

1. Los wearables más populares: Las Google Glass

Como no podía ser de otra manera, el wearable por excelencia del buscador encabeza esta lista. Las Google Glass son unas gafas de realidad aumentada, que se anunciaron hace ya varios años y que a día de hoy se pueden adquirir por 1.500$ (unos 1.200 euros). Las gafas, que funcionarían con la voz, ofrecen decenas de opciones: desde grabar en vídeo a funcionar como un GPS o brújula, así como traducir automáticamente carteles o textos.

Las gafas cuentan, entre otras cosas, con wifi, bluetooth, 12 Gb de almacenamiento, cámara de 5 megapíxeles y 2 Gb de RAM. Pero aunque Google haya intentado acostumbrarnos a ellas (en su web las define como “Cuando la moda se encuentra con la tecnología), aún tiene mucho trabajo de normalización para que la gente se atreva a llevarlas.

 

 

2. Relojes inteligentes: el Apple Watch

Los relojes inteligentes ya llevan tiempo dando guerra, pero nunca habían tenido tanta repercusión hasta septiembre. de 2014 ¿Que qué pasó en septiembre? Pues que Apple anunció el Apple Watch, su propia versión de este producto. Este reloj inteligente no podrá adquirirse hasta 2015, pero ya se han anunciado las características que tendrá (y, por supuesto, el precio).

El nuevo dispositivo de la empresa de la manzana dependerá del iPhone que lleve su propietario, con lo que podemos deducir algo interesante: al no depender de su propio hardware, sino del de otro dispositivo, el Apple Watch podría durar (recalcamos: podría) para toda la vida.

Y haciendo un apunte: una de las características de nuestro software ERP y CRM es su movilidad, ya que puede consultarse desde cualquier tipo de dispositivo, incluidos smartphones y tablets. ¿Podríamos gestionarlo también desde un reloj? Nos quedamos con esa idea…

 

 

3. Dispositivos para el ejercicio: la camiseta de Ralph Lauren

Los ‘wearables’ se encuentran en un punto medio entre la tecnología y la moda, pero todavía no habíamos nombrado ningún dispositivo de una empresa dedicada a esto último. Una de las funcionalidades principales de estos aparatos es ayudarnos al hacer deporte, midiendo nuestro ritmo cardíaco o nuestra respiración. Ralph Lauren ha sacado una camiseta que nos permite hacer todo eso, y transmitir los datos resultantes a nuestro teléfono móvil o nuestro tablet.

 

 

4. Aplicación sanitaria: la iniciativa de Intel para estudiar el Parkinson

Este uso va muy relacionado con el anterior: al igual que en el deporte, los wearables nos podrían dar información a tiempo real que permita controlar nuestro estado físico. Sin embargo, hay quien va algo más allá: gracias a estos dispositivos, y al cada vez más preciso análisis del Big Data (del que hablamos hace poco), se podría recoger información suficiente como para aprender mucho más sobre ciertas enfermedades.

Pongamos un ejemplo: si un afectado de Parkinson llevase uno de estos dispositivos, se podrían recoger cantidades enormes de información sobre sus síntomas y su progreso, 24 horas al día, 7 días a la semana. Una vez hecho esto, se analizaría esta gran cantidad de datos para poder extraer conclusiones con las que desarrollar nuestro conocimiento sobre esta enfermedad, aprendiendo así a tratarla mejor en esa persona concreta. Intel es la empresa detrás de este ejemplo, pero todavía no se han publicado resultados de la iniciativa.

 

Intel wearable

 

5. Un extra: El chip bajo la piel

Sí, ya lo sabemos: esto no es un wearable exactamente. ¿O sí que lo es? Ben Slater, un ciudadano australiano, ya lo lleva insertado bajo la piel, entre los dedos pulgar e índice. Con este microchip, que es del tamaño de un grano de arroz, puede abrir la puerta de su casa, encender y apagar las luces o almacenar información.

Lo que a mucho les parecerá una locura, para otros no lo es tanto: este micro chip podría ser muy útil en situaciones de emergencias, en las que un médico podría ver los detalles médicos de una persona herida. También podría ayudar a encontrar a personas secuestradas, o perdidas. Sin embargo, el gran problema de la privacidad enturbia el desarrollo de este dispositivo. ¿Hasta qué punto queremos estar controlados?

 

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